Ventilación adecuada - iluminación natural: Debe contar con ventilación natural (ventanas) para garantizar la iluminación durante las horas de sol.
Evitar el hacinamiento: Para disminuir el riesgo de exposición a enfermedades infecciosas.
Suministro de agua potable: Para garantizar inocuidad de los alimentos, e higiene personal evitando el contagio de enfermedades transmisibles.
Higiénica eliminación de excretas: Para evitar la transmisión de enfermedades. La conducción de las aguas negras no debe tener escapes, filtraciones o estancamiento.
Disposición adecuada de desechos sólidos: Un buen manejo comienza con una menor producción de residuos, la separación y la disposición final adecuada.
Vertimiento de aguas superficiales: Están destinados a desviar el agua para que no haya fugas en la casa, agua estancada que atraiga plagas o erosión alrededor de los cimientos.
Higiene personal y doméstica: Las prácticas de higiene personal (bañarse, lavarse las manos, cepillarse los dientes, entre otros), ayudan a prevenir enfermedades.